“Soy gordo y la aplasté sin querer”: así respondió un hombre acusado por el fallecimiento de su pareja

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🔸 Al realizar las indagatorias, las autoridades descubrieron que la mujer intentó defenderse y que se habría tratado de un feminicidio

#INTERNACIONAL | Un hombre asesinó a su pareja e intentó esconder el feminicidio asegurando que había sido accidental y que todo fue consecuencia de su sobrepeso; los escalofriantes hechos ocurrieron en Argentina.

La occisa fue identificada como Ada Barrozo Quilo, de 44 años; era mamá de una joven de 20 años, trabajaba en una panadería y llevaba una relación con su presunto feminicida.

Una vez que las autoridades realizaron las indagatorias, descubrieron que la fémina no había fallecido por un paro cardiorrespiratorio como se dijo en un inicio; la autopsia reveló que la causa de muerte fue asfixia mecánica.

“Soy gordo y la aplasté sin querer”, argumentó Sergio Navarro.

Los hechos ocurrieron en la provincia de Santa Cruz; el hombre relató que ambos tuvieron un encuentro sexual y, después, la mujer falleció de forma accidental a causa de su sobrepeso. El crimen ocurrió el pasado 11 de marzo durante la madrugada.

Aunque las autoridades intentaron reanimarla, era demasiado tarde. Una vez que realizaron las investigaciones, descubrieron que la occisa presentaba lesiones en sus manos, lo que indicaría que la mujer intentó defenderse de la agresión y que realmente se habría tratado de un ataque de su pareja, quien fue aprehendido.

El feminicidio es el asesinato de una mujer cometido por razones de género; es decir, cuando la causa principal del crimen es el sentido de propiedad, odio o control que el agresor pretende ejercer sobre ella. A diferencia de un homicidio común, aquí el motivo no es un robo o un pleito pasajero, sino que el acto ocurre dentro de un contexto de desigualdad donde se violenta a la mujer por su condición de serlo.

Este delito suele ser el punto final de una historia de maltratos, que muchas veces empieza con violencia psicológica, física o amenazas que no se atendieron a tiempo. Se identifica como tal porque presenta señales específicas, como antecedentes de acoso, violencia sexual o el hecho de que el cuerpo sea expuesto de forma degradante, demostrando que el agresor actuó con la intención de humillar y deshumanizar a la víctima.

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